Ayurveda se basa en el principio del conocimiento de uno mismo. Su meta no es sencillamente la salud en sí, sino más bien la salud como base para el entendimiento de uno mismo, para el reconocimiento de nuestra naturaleza y para vivir de acuerdo a ella. Así, Ayurveda nos dirige, naturalmente, hacia el camino del yoga. El yoga nos enseña cómo entender las realidades del mundo exterior, el mundo de la naturaleza como medio de interiorizarnos. Nos enseña que el exterior existe para obtener experiencia interna y auto conciencia.
..."La Calidad de nuestra conciencia es el verdadero fruto de todo lo que hacemos. Es nuestra expresión final, la esencia de lo que realmente somos. Nuestra conciencia es lo único que podemos llevar con nosotros al morir. La conciencia puede continuar creciendo en la medida que nuestro cuerpo y nuestra mente declinan y es nuestra gran ayuda durante el envejecimiento. El propósito de la encarnación física es para ayudar a desarrollar una conciencia más elevada. Esto no solamente nos eleva como individuos sino que eleva también el mundo y el resto de la humanidad. Todos los problemas humanos se originan en la ausencia de conciencia verdadera, lo cual no es solamente falta de información sino una falla para comprender nuestro lugar en el universo..." David Frawley.
Yoga y Ayurveda son ciencias hermanas desarrolladas simultáneamente e influenciándose mutuamente a través de la historia. Son ambas parte integral del conocimiento Védico que establece que el universo en su totalidad es un sólo Ser y que la llave para el conocimiento cósmico está dentro de nuestras mentes y nuestros corazones. Como disciplinas Védicas que son, el yoga y el Ayurveda trabajan juntos para mejorar sus grandes beneficios a todos los niveles. El Yoga integral, al igual que el Ayurveda, tiene que ver con todos los aspectos de nuestra naturaleza, del cuerpo y el alma, y con todas las posibilidades de curación desde la comida hasta la meditación.
De acuerdo a Patanjali, el Yoga es el control completo de las operaciones de la mente. Estas operaciones de la mente conocidas como vrittis, constituyen todas nuestras actividades mentales, desde las memorias subconscientes más profundas hasta los insights supraconcientes más elevados. Solamente de ese control de la mente puede surgir el conocimiento del verdadero Ser (Atman o Purusha), el cual es la meta final de la práctica yoga. La mente silenciosa se convierte en un espejo cuya naturaleza es conciencia pura. Sin embargo, para lograr este control de la mente debemos obtener maestría sobre el cuerpo, los sentidos y el Prana, así como los aspectos externos de nuestra vida personal y social.
Aspectos del Yoga:
Yama: Reglas de conducta social.
Niyama: Reglas de conducta personal.
Assana: Posturas físicas.
Pranayama: Conexión con las fuerzas vitales a través de la respiración.
Pratyahara: Control de los sentidos.
Dharana: Atención o control de la mente.
Diana: Meditación. Integración a través del sentimiento.
Samadhi: Estado de supraconciencia.
Sendas del Yoga:
Jnana Yoga: Yoga del conocimiento
Bhakti Yoga: Yoga de la devoción
Kriya Yoga: Yoga de la técnica (Mantra, Tantra, Hatha Yoga)
Karma Yoga: Yoga del servicio.
Raja Yoga: Yoga integral, combinación de los cuatro.
El Yoga es una vida de autodisciplina basada en el principio de "una vida sencilla y un pensamiento elevado".
Estos 5 principios se pueden llamar los principios reguladores de la vida y se complementan mutuamente, quiere decir que hemos de buscar el equilibrio de los cinco y llevarlos a nuestra vida cotidiana.
El Ayurveda nació para que los seres humanos podamos cumplir con el propósito de la existencia: descubrir nuestra realidad interna. La salud es la base para poder cumplir esta meta. El Ayurveda ayuda a la persona sana a conservar la salud y al enfermo a obtenerla.
La curación holística que ofrece la Verdad Ayurveda, no se puede conocer en los textos que hoy en día se editan. Su verdadero conocimiento reside en el corazón del espíritu indio, ahí es donde se encuentra el YOGUI o YOGUINI Ayurvédico.
La Ayurveda abarca no sólo la ciencia, sino también la religión, y la filosofía; y reseñar que utilizamos la palabra religión para referirnos a las creencias y disciplinas que conducen a estados del Ser, en las cuales las puertas de la percepción se abren a todos los aspectos de la vida. La palabra filosofía se refiere al Amor por la Verdad, y en Ayurveda la Verdad es el Ser, la Existencia Pura, la Fuente de la Vida.
Toda la literatura Ayurvédica se basa en la filosofía Samkhya de la creación; esta expresión, las raíces de esta expresión son dos palabras sánscritas: sat que significa “verdad”, y khya, “saber”.
Se debe de mantener la mente y el corazón abiertos a esta filosofía debido a su íntima conexión con la Ayurveda, puesto que los idiomas utilizan conceptos para expresar significados.
Los seres iluminados que vivieron hace miles de años, llamados “buscadores de la Verdad”, la descubrieron a través de disciplinas y prácticas religiosas. A partir de una meditación intensiva, manifestaron la Verdad en su vida diaria. Este sistema de conocimientos parte de la iluminación religiosa, filosófica y práctica de los rishis, y se deriva de su conocimiento de la creación.
Estos hombres percibieron cómo la energía cósmica se manifiesta tanto en los seres vivientes como en los inanimados. También comprendieron que en la fuente de toda existencia está la Conciencia Cósmica que se manifiesta como energía masculina y femenina, Shiva y Shakti.
El rishi Kapila, quien desarrolló la filosofía Samkhya de la creación, descubrió veinticuatro principios o elementos del universo: prakruti, mahad, ahankar, cinco facultades sensoriales, cinco órganos motores, la mente y los cinco sentidos.
Purusha es el principio masculino, y Pakruti el femenino. Purusha no tiene forma ni color, está más allá de cualquier atributo y no participa activamente en la manifestación del universo; no tiene facultad para elegir; es la “conciencia pasiva”.
Pakruti crea todas las formas del universo, mientras que Purusha es el testigo de esta creación. Pakruti es energía física primordial que contiene los tres atributos o gunas encontrados en la naturaleza, en el Cosmos.
Los tres atributos son: satva (esencia), rajas, (movimiento), y tamas (inercia). Estos tres son los fundamentos de toda existencia; están en equilibrio dentro de Pakruti. Cuando este equilibrio se altera, hay una interacción de las gunas, que engendran la evolución del universo.
La primera manifestación de Prakruti es el Intelecto Cósmico (Mahad). De este se forma el Ego (Ahamkar). (El concepto del Ego aquí es la voluntad o motivación de aprender o evolucionar). Con la ayuda de satva, el Ego se manifiesta en los cinco sentidos (tamatras), y en los cinco órganos motores, creando así el universo orgánico. El mismo Ego sigue manifestándose, con la ayuda de tamas, en los cinco elementos básicos, para crear el universo inorgánico.
Rajas es la fuerza vital y activa del cuerpo, mueve los universos orgánico e inorgánico hacia satva y tamas, respectivamente. Por lo tanto, satva y tamas son inactivos, energías en potencia que necesitan la fuerza activa cinética de rajas.
Satva es potencial creativo (Brama); Rajas es fuerza cinética, protectora (Vishnu); y Tamas es fuerza destructiva en potencia (Mahesa).
La conjunción de estas tres fuerzas forman el primer sonido, el sonido-sin-sonido-cósmico OM que constantemente opera en el universo.
Los Rishis, dedicaron gran tiempo a meditar, y a través del sentimiento en la meditación, percibieron que en un principio, el mundo existió en una forma no expresada de conciencia. Desde este estado de conciencia unificada se manifestaron las vibraciones sutiles del sonido cósmico OM (AUM). De esta vibración apareció el éter, que comenzó a moverse, y en su movimiento sutil creó el aire, que es el éter en acción. La actividad del éter produjo fricción y a través de ésta se generó el calor. Las partículas de calor y energía en combinación, produjeron una luz intensa, y de esta luz se manifestó el elemento fuego. Así el éter se manifestó en el aire, más tarde en el fuego, y al disolverse elementos etéreos se licuaron y se produjo el elemento agua, que después se fue solidificando para formar las moléculas de la tierra. Y así se fueron creando todos los cuerpos orgánicos vivientes en la tierra: el reino vegetal como las hierbas y granos, los del reino animal, incluyendo al hombre, y los del reino mineral.
Purusha no se manifiesta, no tiene forma, es pasivo, está más allá de los atributos, de causas y efectos, del espacio y del tiempo. Purusha es la existencia pura.
Prakruti es la fuerza creativa en acción, la fuente de la Inteligencia Cósmica, de los atributos y de la naturaleza.
Mahad es la Inteligencia Cósmica o buddhi.
Ahankar es el ego, el sentimiento del “yo soy”.
Satva es estabilidad, el aspecto puro, el despertar, la esencia y la luz.
Rajas es el movimiento dinámico.
Tamas es estático, es energía potencial, inercia, oscuridad, ignorancia y materia.
El Ayurveda nos enseña que existimos en diversos planos: el físico, el intelectual, el emocional y el espiritual. Cuando una persona decide efectuar cambios en su vida, esos cambios se pueden basar en el miedo, o por el contrario puede tener un origen espiritual, puede ser inspirado, antes que impuesto por el miedo. Los cambios en el estilo de vida que tienen una base positiva suelen rendir resultados positivos con muchas más frecuencia e intensidad.
¿Qué efecto se logra cuando se le dice a alguien que debe dejar de fumar, pues de lo contrario corre mayor peligro de sufrir un ataque cardiaco? O que si no pierde una considerable proporción de peso es muy probable que sufra una muerte súbita. Simplemente que se reducen los factores de riesgo pero se elevarán los niveles de miedo, y el miedo crea estrés, que ejerce una influencia importante sobre las enfermedades, sobre todo cardiacas.
A fin de entender el enfoque Ayurvédico, es importante comprender la visión Ayurvédica de lo que en verdad somos y del lugar que ocupamos en el universo. Se puede definir esto como la función del cuerpo mecánico cuántico, concepto que toma, a la vez, ideas de la física contemporánea y conocimientos intuitivos de la medicina india tradicional.
El cuerpo mecánico cuántico se compone de tres aspectos. El Ayurveda los llama cuerpo físico, cuerpo sutil y cuerpo causal. Utilizando la analogía de la computadora, equivalen a lo impreso, el software y la aplicación de nuestra existencia. Los componentes del cuerpo físico son la materia y la energía, localizadas en el espacio y el tiempo. El cuerpo físico se inicia con la concepción y desaparece con la muerte, cuando se dispersan los átomos y las moléculas del cuerpo. Pero en realidad, el cuerpo físico está en perpetua dispersión, pues los átomos del cuerpo son constantemente reemplazados.
Literalmente nos reconstruimos cada siete años: aunque tu forma pueda permanecer más o menos igual, hoy no tienes en el cuerpo un solo átomo que estuviera allí hace menos de una década.
Aunque el cuerpo físico se reconstruye muchas veces durante la vida, antes de dispersarse, el cuerpo sutil persiste tras la desaparición del ser físico. El cuerpo sutil está compuesto por ideas y sentimiento que existen más allá de los límites del mundo físico. Beethoven perdió el oído; John Milton, la visión; no obstante, estas limitaciones físicas no impidieron la composición de la Novena Sinfonía ni del Paraíso perdido. Y una vez que se oye la música de Beethoven, continuará existiendo en tu conciencia pese a todos los cambios que pueda sufrir el cuerpo físico.
El Doctor Chopra dice: “Recuerdo haberme conmovido por algo que leí en una biografía de Alberto Durero, el gran artista alemán del siglo XV. En la inscripción de su tumba reza: <>. Por implicación, su cuerpo sutil (las ideas, pensamientos y emociones que transmitió a través de su obra y de su vida) está todavía bien vivo en el mundo.
Más allá del cuerpo sutil existe el cuerpo causal, una unidad de orden perfecto que abarca todos los hechos del espacio-tiempo. En cierto modo, es análogo a la programación genética de la que se deriva la naturaleza de cada individuo. Al interactuar consigo mismo en una infinita variedad de formas, el cuerpo causal es responsable de toda la creación. Es el gran mar de energía e inteligencia, en el que todo comienza y al que todo acabará por retornar. Carece de espacio, de tiempo y de dimensión. Es a un tiempo sujeto y objeto. En un instante cualquiera es el que conoce, el proceso de conocimiento y lo que se conoce. Resulta difícil expresar la naturaleza del cuerpo causal en el lenguaje cotidiano, pero hay dos formas de expresión que sugieren aproximadamente su verdadera naturaleza. Una es la gran poesía; sobre todo, los textos védicos clásicos, como los Upanishads. La otra, las elegantes ecuaciones matemáticas de la física moderna, que también tratan de expresar una realidad que trasciende los límites de nuestros pensamientos y sentidos cotidianos.
El ayurveda considera la totalidad de la creación como una vasta red interconectada de energía e información que está en constante transformación, en la que cada elemento afecta a todos los demás y hasta los sucesos más ínfimos influyen sobre el todo.
Conocer las leyes del universo y como interaccionan sus energías en nuestra vida, nos ayuda a contemplar nuestra vida desde una perspectiva más realista de la misma.
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