¿QUÉ ES EL TANTRA?
De la India y su mitología nos llega el Tantra. El Tantra es la continuidad, y consta de tres partes:
El asunto, la realidad y la inalienabilidad.
La Realidad es la causalidad inmanente.
La Inalienabilidad es el efecto.
El Asunto es el proceso.
Mientras no seamos capaces de entender que todo proceso lleva implícita la causa que nos lleva a lo que conocemos con el nombre de cambio, ósea efecto, no podremos capacitarnos para vivir la realidad.
El Tantra lleva a las personas a una activa meditación interior.
¿Es el Tantra un método completo y muy avanzado sistema de Yoga ? para llegar a conocer de nosotros mismos todo nuestro potencial interno, mediante la elevación, la recombinación de la polaridad y la expansión de nuestro poder interno.
El Tantra te lleva a la belleza de la sabiduría interna. Tantra es todo. Con el Tantra se disciplina la mente y se eleva el Alma unificando el poder de los cinco sentidos en uno solo.
Con el Tantra se obtiene la unificación de la mente inferior con la superior, con el Ser, transformando la energía dispersa en Amor para tu beneficio propio y el de los demás.
Mantenemos una opinión limitada de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser, lo que hace que tengamos una visión negativa de nosotros mismos y de los demás, que nos sintamos incapaces y sin esperanzas en muchas ocasiones. Mientras sigamos pensando así nuestra vida carecerá de sentido.
El pensar que los humanos somos poco más que monos y que la mente humana no es más que un conjunto de reacciones químicas, reduciéndonos así a un mero trozo de carne y huesos que descarta cualquier indicio de conciencia superior que ampliaría nuestra existencia humana.
El Tantra nos enseña a vernos a nosotros mismos y por tanto a los demás de forma más completa porque nos conduce por el camino de la conciencia del Amor.
Con el Tantra se trabajan los chakras, que son órganos del Cuerpo sutil o energético, que se considera distinto e independiente del Cuerpo físico. El Tantra habla de varios cuerpos: la capa (o cuerpo) más externo la forman la piel y los huesos. Después está el sistema respiratorio, más sutil; y aún más profundo y sutil, el sistema cognoscitivo. Y finalmente encontramos la capa más sutil, el cuerpo sutil, el sistema intuitivo o psíquico del cuerpo, donde están los chakras, por el cual podemos lograr éxtasis físico y la unión espiritual.
Existen siete chakras principales en el cuerpo sutil, cada uno de los cuales es a la vez generador y depósito de energía y de consciencia psíquica. Los chakras van conectados a uno o más de los otros cuerpos por medio de “canales sutiles llamados Nadis”. De esta forma la energía de cada uno de los chakras nutre a todo el cuerpo. Estos canales no son distintos de los meridianos en los que se basa la acupuntura, y también son similares a nuestra comprensión de las conexiones y redes neuronales del cuerpo.
Esta unión de nosotros mismos nos capacita para tomar el control de nuestra vida, creándonos así un ambiente cada vez más puro en el que podamos permitir a nuestro Ser su expresión, la nuestra que no es más que nuestra autentica verdad.
El Tantra trata este concepto como una deidad que representa las cualidades esenciales de una experiencia plenamente despierta y latente en nosotros mismos. En el Tantra nos identificamos con ella para hacer aflorar los aspectos más profundos de nuestro Ser (nuestro Dios interno) y traerlos a la realidad presente.
El Tantra incluye también imágenes e ideas que proceden de las capas más antiguas de la religión india. Sus raíces se pierden en la noche de los tiempos. Sus principios místicos e iniciáticos cuentan con una antigüedad de más de cinco milenios.
Con visualizaciones y sin dejar de sentir a nuestro Ser interno, llevaremos la energía en dispersión y distorsionada de nuestros planos inferiores de conciencia, a nuestros planos superiores, así unificaremos toda nuestra energía con el Uno.
Con la imagen tántrica de la deidad Manyusri (deidad principesca), como ejemplo, y con el color amarillo rojizo, meditamos sobre lo que pensamos de nosotros mismos, ¿cómo creemos que somos realmente?
El Tantra nos revela la naturaleza del hombre. Nos enseña que tenemos un cuerpo físico, otro astral y otro esencial. Nos enseña cómo se conecta nuestra energía con las demás a través del sentimiento del Amor. Cómo unir el sexo y el Amor. El Tantra es magia, es conocimiento, el Tantra es experiencia.
Las deidades tántricas representan la energía de sabiduría gozosa, la esencia de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser. La salud del cuerpo y de la mente es una cuestión relacionada con la imagen que tenemos de nosotros mismos: *Soy lo que pienso de mí.
No podemos tomar contacto con nuestra naturaleza interna, nuestro Ser si continuamos pensando que nuestra mente no es más que emociones y concepciones ilusorias que pasan por ella.
El Tantra afirma lo positivo y negativo, lo masculino y femenino y le llama aquello que determina todo, Brahman. Lo que no es negativo, ni positivo; que es todo y es nada; aquello que no se puede conocer con el intelecto, aquello que siendo la esencia de todo, esta más allá de todo. El Tantra enseña que el hombre puede conocer esta realidad, por eso el Tantra lo acoge todo, todo es válido.
El Tantra no se puede entender, sin entender la respiración. La respiración es la esencia de toda fuerza y de toda capacidad. Conociendo la respiración, conocerá todo.
Para el Tantra el Universo vive, cada estrella tiene vida, por lo tanto está habitada por una forma de conciencia y Energía asociadas. Esto lleva al respeto total de toda vida. Cuando alguien perjudica cualquier forma de vida perjudica su propia vida.
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domingo, 8 de febrero de 2009
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